La fuga de Íngrid Betancourt, según John Frank Pinchao

BOGOTÁ (Editorial Planeta). Después de la fuga de Íngrid y Luis Eladio pude observar cómo eran las tácticas de la guerrilla para localizar a un secuestrado que había emprendido la huida. La noche en que se fugó Íngrid era oscura y lluviosa y los guerrilleros prestaban su turno de guardia, como siempre. El relevante de guardia tenía la misión de pasar revista a sus compañeros, pero se quedaba hablando en los puestos de guardia con los otros guerrilleros y en ese tiempo nos colocaban la cadena en la muñeca.A mí me encadenaban al capitán Bermeo. En ocasiones nos podíamos sacar la cadena de la mano, pero en otras nos era imposible, y esa noche era una de esas en que era imposible. Llovía torrencialmente.Nos estaban haciendo un encierro con alambre de púas y ya habían construido un pequeño campamento con un tanque de agua que se abastecía con una motobomba y un baño con un sanitario que habían fijado a una base de madera, el cual vaciábamos con un galón de agua que recortaron en la parte superior para mayor comodidad.

El espacio para secar ropa era muy reducido y dispusieron tablas en el suelo para no caminar por el barro. Las casas estaban unidas unas a otras y en las noches de lluvia nos mojábamos. Ese día que iniciaron el encierro todos nos fuimos a acostar.

Antes de la instalación del sanitario íbamos a los chontos y a Íngrid le habían hecho uno aparte, cubierto con hojas de palma. El día que estaban entablando ella pidió permiso para ir al chonto y, al mismo tiempo, alias ‘Mauricio’ o ‘Pata Grande’ se dirigió hacia el monte. Ella regresó y al rato regresó el guerrillero.

Como se necesitaban tablas, ‘Pata Grande’ no encontró otra solución que quitárselas al cambuche de Íngrid, ella le reclamó que por qué tenían que ser esas, que siempre estaban montándosela a ella. Él se enfureció y le dijo que no se la aguantaba más, que fuera a güevoniar al gobierno. Como se exaltó tanto y fue grosero con Íngrid eso llegó a oídos del comandante alias ‘Enrique’ ¿en la selva todo se escucha a gran distancia¿ quien al momento se acercó y habló con Íngrid.

Después de este incidente sacaron a ‘Pata’ del grupo que nos cuidaba, aunque seguía perteneciendo a la compañía de guerrilleros. Con el paso del tiempo, Íngrid me contó el motivo real por el cual ‘Pata’ se había puesto así ese día y fue que en el momento en que ella se fue para el chonto apareció ‘Pata’ de entre el monte y se le abalanzó con intenciones de tocarla abusivamente, ella le lanzó una cachetada mientras lograba salir de ese lugar. ‘Pata’ quedó ofendido y por eso después se portó como un maldito salvaje.

En ese campamento se hacían simulacros en caso de que llegara un operativo militar para podernos sacar y ponernos fuera del alcance de un rescate. Hicieron un puente a ras del agua de difícil detección que comunicaba las dos orillas de un caño que desembocaba en el río Vaupés, creo yo.

Al día siguiente faltaban dos pares de botas, las de Amaón y las de Arteaga, quienes preguntaron por ellas a los guerrilleros. Contestaron que no sabían nada y como los guerrilleros permanecían con las botas dañadas, se pensó que algunos de ellos las habían cogido para ir a pescar, pero nada era claro.

El sargento Marulanda tenía que entregarle el radio a Íngrid. Fue al cambuche, la llamó, pero no contestó, entonces se lo dejó al lado de la cama. Cuando llegó el desayuno, pusimos la olla para que nos sirvieran y, como siempre, ellos contaron las ollas para que no se quedara nadie sin desayuno.

Cuando dijeron que hacían falta dos, todos nos preguntamos quién podía faltar, hasta que alguien finalmente dijo: “Faltan los doctores”. Fueron a llamarlos para ver si iban a desayunar y la sorpresa fue que no había nadie en ese cambuche. Alertaron a todos los guerrilleros.

Amaón fue a mirar las botas que estaban en la caleta de Íngrid y, claro, eran las de él, pues la berraca de Íngrid, como sabía que los guerrilleros revisaban las botas, cogió las de Arteaga y Amaón y las puso en su caleta para que cuando alumbraran no sospecharan.

Recuperaron sus botas, pero para nada… Los guerrilleros siguieron haciendo el encierro del campamento con alambre de púas hasta dejarnos totalmente encerrados. Nos recogieron las botas y andábamos descalzos.

Les pedíamos a los guerrilleros que nos dijeran la verdad en cuanto a la desaparición de Íngrid ¿en ese tiempo se manejaba la hipótesis de que sería posiblemente liberada¿, que si era que la iban a liberar y nos estaban engañando, y por eso la habían sacado en la noche sin que nos diéramos cuenta, pero ellos decían que no, que ella se había volado.

Dentro del grupo de secuestrados había unos que deseaban que la volvieran a coger ¿lo que yo más deseaba, en cambio, era que lograra llegar a la libertad¿ por el miedo a las represalias que la guerrilla tomara contra nosotros. A mí lo que me importaba era que alguien saliera libre para poder dar un respiro a esa desesperanza a la que habíamos caído después de no ver una pronta solución a ese problema.

Entonces los guardias, que prestaban usualmente turnos de dos horas, fueron redoblados y prestaban turnos de seis horas. Quedaron pocos en el campamento, pero ya nos habían encerrado en el cerco de alambre y todo había sido perfectamente diseñado para evitar que nos detectaran. Los demás guerrilleros fueron designados para buscar a Íngrid y a Luis Eladio.

Primero iniciaron por los alrededores del campamento e hicieron escuadras para hacer un barrido en busca de trillo o rastro. Eran escuadras de diez hombres que cubrían cerca de cinco o seis metros por hombre y cincuenta o sesenta metros a orillas de los caños o ríos.

También escuchábamos cómo gritaban llamando a Íngrid, pero sin éxito. Veíamos regresar a los guerrilleros, extenuados, después de largas caminatas en busca de aquellos que iban tras su libertad. Cuando salían llevaban solo la ropa puesta y un morralito que ellos denominaban ‘minicrucero’, donde echaban unas libras de arroz, una olla y no sé qué más cosas que les permitían sobrevivir con lo mínimo.

En aquel campamento nos visitó el comandante alias ‘Arturo’, que nos recibió cuando nos entregó alias ‘Sombra’. Venía enfermo, con paludismo. Él era un guerrillero negro y alto que operaba en Calamar (Guaviare), pero nos visitó porque también estaba buscando a Íngrid. Revisó el campamento e hizo una observación acerca del tanque del agua porque estaba muy sucio.

El tanque se abastecía por medio de una motobomba desde un caño que pasaba cerca, era construido en tabla y le colocaban un plástico para que retuviera el agua, pero ese plástico se rompía y constantemente lo teníamos que reparar con una cinta que ellos nos daban.

Los guerrilleros salían y buscaban a Íngrid, gritaban su nombre pero no obtenían respuesta. Se pasaron a la otra orilla del río, pero tampoco. El guerrillero alias ‘Pata Grande’ o ‘Mauricio’ decía «esos deben estar por ahí escondidos, esos no han salido de por aquí». Alias ‘el Tigre’ estaba de guardia y le pareció escuchar gritos en una dirección, dio la alerta y un grupo de guerrilleros salió hacia allá, pero volvieron a la hora, todos tristes y preocupados, pues ya estaban sentenciados a muerte: se decía que si Íngrid lograba volarse matarían a los responsables de la seguridad.

Al cabo de cinco días, Castellanos dijo: «Buenos días, doctora, ¿cómo le fue en el paseo? Y como él era gracioso no le creímos, pero al girar la cabeza vimos que venían entrando Luis e Íngrid, totalmente cansados y muy delgados. Les dieron el almuerzo, pero ellos no tenían ganas de comer; después de ese descalabro apenas probaron la comida.

Llegaron los guerrilleros para encadenarlos ¿era la primera vez que los iban a encadenar¿; primero procedieron con Lucho y luego con Íngrid, pero ella se resistía. Llegó ‘Gira’, una guerrillera que era la segunda al mando de la compañía que nos cuidaba y cumplía las funciones de enfermera. Íngrid le decía que no permitiera que la encadenaran, que eso era una violación, que ella era mujer y que le ayudara.

La tenían entre dos guerrilleros, uno era muy pequeño y el otro era el negro ‘Efrén’; ella se resistía, pero terminaron por ponerle la cadena a la fuerza. Íngrid le decía a ‘Gira’ que se le grabara esa imagen porque no la olvidaría nunca, pero la guerrillera le decía “cállese que usted no tiene moral” Y le decía eso porque supuestamente fugarse es inmoral para ellos. ¡Qué locura pensar que eso es inmoral! ¿Qué es moral para ellos entonces?
En ese entonces, antes de la fuga nos habían proporcionado madera para que hiciéramos mesas con unas tablas, y las hicimos. Teníamos una mesa con Lucho e Íngrid para que ella nos enseñara francés. Logré avanzar en lo básico y después de la fuga a ella le prohibieron hablar con todos y permaneció encadenada las 24 horas del día durante muchos meses. Íngrid me enseñó “La Marsellesa”, unos cuentos infantiles que me ayudaban a comprender mejor, ya que desde niño uno los sabe en español, un cuento del cuervo y el zorro, y habíamos empezado con un poema, pero todo quedó allí.

Cuando llegaron nos contaron brevemente lo que había sucedido. El problema fue que Luis Eladio se empezó a sentir mal de salud y lo poquito que llevaron de comida se les terminó, entonces ellos contemplaron la posibilidad de pedir ayuda a algún pescador que pasara por aquel lugar y vieron unos que venían en una canoa.

Se les ocurrió pedirles ayuda, pero cuando se acercaron se llevaron la sorpresa de que eran guerrilleros. Les dijeron “súbanse, gran ‘hp'” y los llevaron al campamento de nuevo. Lucho e Íngrid durante esos días tuvieron un desgaste físico impresionante, llegaron totalmente deteriorados, delgados y demacrados.

Desbarataron aquel campamento, sacaron el alambre de púas y lo recogieron para llevarlo a otro sitio donde nos construirían un nuevo campamento.

5 comentarios

  1. que DIOS ayude a todos los que estan secuestrados, y que siga iluminando a jhon y a todos los que han podido fugarse, porque es muy triste perder a alguien que se quiere mucho se siente una profunda tristeza que nada lo llena. gracias

  2. DIOS QUIERA Y SALGAN PRONTO, ME UNO A TAN DESESPERADA LUCHA.
    NO ES JUSTO PRIVAR LA LIBERTAD DE CUQLQUIER PERSONA, A NADIE LE PERTNECEMOS PARA CPMETER UN ACTO TAN IMPURO E INMORA.
    COMO PUEDE HABLAR LAS FARC DE MORALIDAD ?CUANDO ELLOS NO LA PRACTICAN, SON UNOS ANIMALES QUE NO MERECEN VIVIR!!!!!!!!!!!!!!!

  3. Esta carta es para el Sr. Marulanda, anhelando que él pueda leerla. Gracias.

    Sr. Pedro Antonio Marin,

    Recientemente y por casualidad me enteré, que en Colombia se encuentran en conflicto, el Estado y las Fuerzas Insurgentes; los motivos no los entiendo muy bien, sin embargo, eso no importa; esos ustedes los conocen.

    Sería muy complicado explicarle y seguramente usted no querría saber el porqué experimento este dolor espiritual tan profundo, que se agudiza cada día en mí, al saber que siguen estancados en una situación que parece no tener fin.

    Y al igual que muchos alrededor del mundo, lo único que puedo hacer para que recuperen la paz, es orar.

    Pero eso ya es mucho y lo hago con gusto, con la intención de participar a nuestro creador de una situación más, de esas que le atañen a Él, por tratarse de sus hijos.
    Siendo tan grave la situación sería oportuno contar con su opinión imparcial, ¿no le parece?

    Y se lo he pedido yo, como se lo piden millones de personas alrededor del mundo, porque si bien la situación golpea más de lleno a unos, nos involucra a todos y aunque podamos creer que Dios se mantiene al margen, realmente no es así, solo que sus tiempos son distintos a los nuestros; por lo tanto, es bueno seguir confiando en su misericordia y hacer las cosas que bien sabemos a Él le agradan.

    Hay veces en que la opresión puede conducir a tomar medidas extremas, sin embargo, no es válido justificar la violencia.

    Haga contacto con Él, porque al igual que yo, tiene un alma que salvar; usted es un líder y habrá de responder ante Dios por todas las decisiones que tome, si es católico, investigue los diez mandamientos y medite en ellos, es preciso cumplirlos, recuerde, el primero es “Amarás al Señor, tu Dios, sobre todas las cosas y a tu prójimo, como a ti mismo” y si no lo es, guíese bajo los principios que le parezca adecuado, solo recuerde que hay principios universales que debemos guardar.

    Libérese, usted puede hacerlo, si le falta valor, por favor no se apoye en los más débiles, en mujeres, en niños y en hombres desposeídos, débiles y hasta pobres y enfermos; pregúntese como fue perdiendo su humanidad, esa que nos diferencia de los demás seres vivos, los no racionales, cómo fue distanciándose de aquello que lo engrandece.

    Da la impresión de que ha renunciado a la posibilidad de ser humano, para convertirse en un ser primitivo, ¿tiene sentido, dejar de ser humano, para ser cada vez más un animal, una bestia?

    Piénselo, o ¿no es usted un hombre? de esos que no necesitan demostrar ni su valor ni su fuerza, de los que conocen su origen y respetan a sus semejantes, de los que saben ampliamente que la vida terrena tiene límites y que nuestra verdadera meta en la tierra (independientemente de las creencias religiosas, políticas y estado socio económico), es ganar la eternidad.

    Imagínese cómo es morir con la esperanza de verle el rostro a Dios, o a usted ¿no le causa al menos curiosidad saber quien es ese Ser maravilloso, poderoso y bueno que hace que las estrellas brillen, que el sol nos cobije a todos y hace fructificar los campos, que creó el mar, para bañarlo a usted, a mí ¿no le gustaría reposar en sus brazos?

    Voy a orar por usted, hasta el día en que el conflicto termine, se lo prometo y usted, sea bueno, para que la obra sea más completa.

    Me encuentro conmovida de saber que residen en montañas y selvas, que están tan prisioneros, como sus compatriotas en poder del gobierno; como la gente que uds. mismos retienen contra su voluntad y a continuación cito un párrafo de un escrito que Ud. le envía al Sr. Hugo Chávez, publicado en Internet:

    “Señor Presidente Chávez, déjeme decirle que de cada 1000 personas retenidas en Colombia solo hemos tenido 5 ciudadanos, unos por narcotraficantes, otros financiadores de la guerra, otros del paramilitarismo, otros promotores y auspiciadores de la violencia, sean empresarios, políticos o del Estado. El resto de ciudadanos secuestrados son atribuidos a diversos actores armados y organizaciones delincuenciales etc.”

    Fíjese como muchas veces nuestras propias percepciones pueden hacernos una mala jugada, ¿a quién ve usted en la Sra. Ingrid Betancourt? ¿Acaso es ella una narcotraficante, una promotora de la violencia, acaso ella financia la guerra?

    La escuché en un discurso, ella lo dijo ante el Sr. Raúl Reyes, “No más secuestros, no más secuestros, que las FARC se comprometan a no secuestrar más y a liberar a los secuestrados”, vea el video, note la autenticidad, en su mirada, en sus gestos; el timbre de su voz es dulce, se aprecia propositiva en su discurso y en su actitud respetuosa y si no encuentra algo que la asemeje a una criminal, admita que uds. secuestran a personas de buena voluntad.

    No hay justificación para que la retengan, ni a los demás; contra su voluntad, donde nadie, ni siquiera alguien por sus convicciones, ni teniendo un mayor vigor y fortaleza física, como usted, debiera y probablemente ni quisiera permanecer más.

    Para que ignorar que los motivos que lo impulsaron a guiar un movimiento insurgente ya no tienen vigencia, porque sus acciones rebasan el derecho a la libertad, legítimo de todo ser vivo, incluyendo a los animales.

    O ¿es que usted miente y las FARC también secuestran inocentes?
    Porque en ese caso, como líder tendrá que explicar como y ganando qué, renunciaron a los principios nobles que originaron a su movimiento revolucionario?

    Y aunque esa Sra. y los demás, que conforman ese porcentaje de secuestrados, que usted detalla, fueran en verdad un grupo de rufianes, ¿podría Usted juzgarlos y condenarlos?
    Si se tratara del mismo diablo, hasta Dios lo dejaría libre, acaso ¿tiene usted mayor autoridad que Dios, o que el gobierno? No sueñe más, reflexione, dese cuenta de que ha rebasado la realidad social; que actuar como lo viene haciendo no es asertivo y al final ha cometido mayores injusticias que el gobierno al cual combate.

    Acaso ¿le agrada ir perdiendo dignidad, se ha preguntado que le va a quedar cuando todo esto termine?
    Le aseguro que existe otra manera de hacer las cosas; confío en que los crímenes que le atribuye el gobierno sean falsos, hago votos porque no sea usted un cobarde, un ignorante que no sabe cual es el momento de decir basta.

    Usted ni nadie más necesita enterarse que su causa le quita la esperanza a otra madre, la vida a otro niño, el honor a un hombre, la protección y el amor a una esposa.

    ¿A quien le duele usted, no le importa que esa persona en el fondo intuya o crea que usted podría no ser mejor que el gobierno?

    En este mundo existen leyes naturales, por las que bien vale la pena replantearse cómo nos desenvolvemos, para que no nos sorprenda alguna situación, que sea consecuencia de alguna de nuestras obras; la vida por si misma busca y encuentra un equilibrio y le da a cada quien su merecido y si no me lo cree, haga un esfuerzo y revise su vida, haga memoria, piense en sus antepasados, usted debe saber acerca de ellos, como fue su vida, su muerte.

    Es hermoso descubrir que todos somos uno, en aquel que nos creó, pruébelo y verá.

    Reciba todo mi respeto y esta muestra de fraternidad.

    Maritza D. De Niz Díaz (México).

    Webgrafía:
    ________________________________________
    http://www.colombia.com/actualidad/images/2008/especiales/crisis/documentos/documentos_2.pdf [Recuperado el 12 de abril de 2008, a las 21.00 hrs.]

    http://www.youtube.com/watch?v=kmaTuXfWQK0 [Recuperado el 17 de abril de 2008, a las 21.00 hrs.]

  4. DIOS BENDIGA LAS FAMILIAS DE ESTA POBRE GENTE QUE ESTA SECUESTRADA, QUE SON UNOS BERRACOS PORQUE HAN SOBREVIVIDO ALLI TANTO TIEMPO Y QUE SON UNOS VALIENTES.

    A LAS OTRAS RATAS DE PORQUERIA LES DIGO QUE SE VALLAN PREOCUPANDO PORQUE ALGUN DIA VAN A TERMINAR EN LA CARCEL O SE VAN A PODRIR EN ESA MALDITA SELVA OYERON?

  5. QUE DIOS BENDIGA A LOS GUERRILLEROS PARA QUE SE LES ABLANDE EL CORAZON Y SE DEN CUENTA DEL ACTO TAN ATROS QUE ESTAN COMETIENDO…QUE DIOS SE APIADE DE ELLOS CUANDO LLEGUE EL FIN DE CADA UNO DE SUS DIAS…Y A LOS SECUESTRADOS MUCHA FORTALEZA QUE DIOS TIENE TODO PLANEADO Y EL NO OLVIDA A NADIE.

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